Entusiasmar a los jóvenes acerca de materias científicas exige un esfuerzo por parte de un maestro que, por regla general, no se encuentra lo suficientemente preparado para enseñar la asignatura y con frecuencia no estudió ni se mostró particularmente interesado en las ciencias en su propia época escolar.
En el aula, este maestro se enfrenta a estudiantes frecuentemente mejor preparados en tecnologías de información y comunicación a pesar de que probablemente ignoren los principios físicos que las sustentan.
Sería aconsejable que los maestros y las autoridades educacionales reforzaran estas habilidades de los jóvenes de hoy a través de nuevas y creativas estrategias pedagógicas.
(Boletín UNESCO 2004)